Incluso en la mayor soledad, tú no me dejas sola.
¿Cómo es posible? ¿Cómo lo haces?
Es increíble y maravilloso, y no cabe en mi diminuto entendimiento humano.
Bendito seas, que acompañas, envías ángeles, confirmación, pones a sonar la canción adecuada...
Me hablas de mil maneras inesperadas, y, si presto sólo un poquito de atención, me desborda el asombro, me quedo sin palabras.
Tu amor es tan inmenso que nos llena y plenifica. Que rompe mis defensas en mil pedazos, y me deja vulnerable, que no vulnerada, ante ti.
Toma mi vida, utilízala a voluntad. Sírvete de ella para que tu amor y sustento llegue a quien lo necesite, ahora y cada día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recuerda...

No desanimes, Él está en ti

Porque en Desierto también se puede crear (y confiar) si hay FE.

Entradas más leídas:

¿Querrías decirme algo?

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *