Señor, qué fácil es desviarme de ti.

Ayúdame a centrarme.

¿Qué esperas de mí?

Gírame la cara hacia ti, y el cuerpo entero.

¿Cómo puedo serte fiel?

Señor, quiero cumplir con lo que tienes designado para mí. Quiero caminar mirando hacia ti.

No sólo lo quiero, lo deseo.

Deseo seguirte, vivir la vida a tu manera.

Dame fuerzas para no flaquear.

Céntrame en ti, y que yo no oponga resistencia.

Enséñame a dejarme llevar.

¿Qué esperas de mí, Señor?

¿Cómo puedo serte fiel?

Aquí estoy, toda para ti.


Gracias por tu Amor.

Que yo canto y al cantar

mi alma se llena de gozo

Dejo de pensar y paso a experimentar

Tu amor, mi suavidad, tu todo.

¿Cómo puedo explicar

que al cantar conecto a fondo,

con fondo, bien hondo?

Que mi espíritu se calma,

            rellena,

y yo reboso

de felicidad, agradecimiento y gozo.

Que yo canto y al cantar

mi alma se llena

con el agua limpia y eterna

de tu pozo sin fondo.

Estás aquí

Bien cerquita de mí

Porque eres mi vida,

mi compañía,

mi amor y consuelo.

Qué alegría la mía

de poder vivir así

en esta vida tan corta

y a veces tan dura.

Y yo viviendo contigo

ya no sufro,

ya no me ahogo.

Sólo floto

y me dejo abrazar

por el mar que te conforma.

La vida tiene sentido

porque se la das Tú.

¿Dónde estás, mi Dios?

Te he visto reflejado en muchos lados.

En la sonrisa de una persona.

En los límites que salían de mi boca.

En los ojos agradecidos de un muchacho

            que ni siquiera habla mi idioma.

Te he visto en altos, bajos

En sonidos, y aún más, en silencios.

Gracias por regalarme tu presencia,

mi Señor, oh Dios,

por acompañarme en este viaje,

                                y confiarme.

Que no pierda de vista que eres

            un Dios danzante,

                                suave,

y que me deje llevar para poder sentirte,

                                verte.

Y decir así con júbilo:

                                ¡Aquí estás, Dios mío!

La humildad verdadera

La verdad humilde

El agua infinita, corriendo

La finitud en la infinidad

El ciclo de vida de una gota de agua

El agradecimiento de esa gota

            al río, mar u océano

La experiencia de flotar

La experiencia de ser consciente

            de sí y de ese mar

No ser nada y a la vez ser todo porque

el Todo le da sentido a la Nada

El amor del todo por la nada

El amor de la nada por el todo.


Y, simplemente, GRACIAS.

Recuerda...

No desanimes, Él está en ti

Porque en Desierto también se puede crear (y confiar) si hay FE.

Entradas más leídas:

¿Querrías decirme algo?

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *