No sé qué hacer con todo esto que me inunda, que me desborda.
Esta sensación de plenitud que sólo ES, que TÚ traes.
Este vigor inabarcable,
y esta sed, a la vez saciada e insaciable.
Pues lo único que puedo hacer es dejarme llevar a la deriva,
activa y completamente soltar todo, dejar de intentar controlar,
y simplemente yacer, experimentar, y agradecer la visita.
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